Los Enemigos de la Fe

He tenido oportunidad de estar en contacto con muchos hermanos en Cristo y he notado que son muchos los que están padeciendo distintos tipos de enfermedades, y por consiguiente, necesitando sanidad para sus cuerpos.

¿Cuál es la causa por la que estadísticamente sólo una pequeña parte de los cristianos reciben sanidad?, En la mayoría de los casos existe falta de revelación en el tema de la sanidad.

La Revelación

La Revelación es una Palabra viva de Dios que llega como una luz que impacta al corazón, estableciendo una verdad bíblica de tal forma que elimina toda duda. La revelación no es un mero conocimiento que llevamos en la mente, pues no se genera a través de carne y sangre; se genera al recibir luz por medio del Espíritu, la “luz del Evangelio”. La Revelación produce fe, entonces ya no hay obstáculo que resulte demasiado grande. Muchas veces sucede que la iglesia se estanca en el “conocimiento” sin tener revelación.

2Co 4:4  en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos,  para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo,  el cual es la imagen de Dios.

A veces, entre los mismos cristianos, existen áreas donde no nos resplandece la luz del evangelio (falta de revelación). Un ejemplo concreto: Tenemos una revelación de Jesucristo el Salvador quien se llevó nuestros pecados, pero en el área de la sanidad, no tenemos la revelación de Jesucristo el Sanador quien se llevó nuestras enfermedades. (Mat 8:17)

Así es como la falta de revelación genera “enemigos” de la fe y estos toman el lugar de la verdadera fe que debiéramos tener para recibir la sanidad.

Los Enemigos de la fe 

1. La Esperanza. "¿Recibirás sanidad cuando ore por ti?”...."Espero que sí. Sé que algún día el Señor me sanará"

La esperanza siempre es a futuro. La esperanza nunca cree que algo “ya pasó”. Siempre que 'pasará' algún día. Esperanza no es fe, pues la fe es: “La CERTEZA de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). La fe se basa en una provisión ya establecida por medio del sacrificio de Cristo para cada cristiano. Tú ya eres sano por medio de las llagas de Jesús así como eres salvo por medio de su sangre (Isaías 53:4,5).

2. El acuerdo mental. El acuerdo mental imita la fe en casi todo. Habla bien, conoce la Biblia, declara que cree todo, confiesa la Palabra, declara la sanidad, etc. pero no consigue la sanidad. El acuerdo mental ha reemplazado la fe en la mayoría de las iglesias. Sabemos que no es fe porque nunca recibe lo prometido. Esto nos lleva a hacer un planteamiento lógico: O Dios es un mentiroso, o nuestra 'fe' no es la verdadera fe. Simplemente se trata de buena doctrina, de conocimiento, y de la imitación de otras personas que realmente tuvieron fe en el pasado.

3. La fe de los 5 sentidos. La fe de los 5 sentidos dice, "lo creeré cuando lo veo." Oran para ser sanos, y comienzan a revisar sus dolores y molestias 'para ver si algo pasó.' Basan su 'fe' en lo físico y no en la Palabra de Dios. Dicen, "No sé por qué el Señor no me sana. He orado y tengo fe, pero sigo enfermo." Siguen enfermos porque están basando su fe en lo que dice su cuerpo. La verdadera fe se basa en la Palabra y no toma en cuenta los síntomas.

Cristo vive en nosotros

Dios desea que tengamos comunión con Él. Fuimos creados para caminar con Dios y experimentar una comunión íntima con Él. Cundo aceptamos a Jesús como nuestro Señor  y Salvador, la Biblia dice que nacimos de nuevo y ahora Él vive en nosotros

Col 1:27  a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles;  que es Cristo en vosotros,  la esperanza de gloria,

Somos Su templo

1Co 6:19  ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo,  el cual está en vosotros,  el cual tenéis de Dios,  y que no sois vuestros?

Tenemos algo que nadie ha tenido en la historia, algo único: ¡Dios en nosotros! Aún así, casi siempre hay deficiencias en nuestra comunión con Dios por el Espíritu; esto sucede porque aunque la Palabra de Dios nos expone los beneficios de nuestra realidad espiritual, seguimos percibiendo las circunstancias y accionando según los 5 sentidos. Esto nos baja del Espíritu y nos pone en el nivel del alma.

En esta instancia, cuando nos ataca una enfermedad, nos encuentra viviendo al nivel del alma sin una relación con Él por el Espíritu y es desde allí que tratamos de recibir la sanidad mediante recursos mentales y emocionales (los cuales mencionamos antes como “enemigos” de la fe). Muchas veces confundimos estos recursos con la fe, pues se parecen a la fe, imitan la fe, pero no son la fe.

La verdadera fe nace de una revelación de Cristo el Sanador y produce la convicción y certeza en cuanto a que la sanidad ya es un hecho; por eso no toma en cuenta lo que dice el cuerpo o el doctor. La sanidad ya existe en el mundo invisible, y si el 'creyente' sigue en fe no mirando las cosas temporales, el cuerpo se someterá a la Palabra y la sanidad se manifestará en el mundo visible.

Hay quienes no saben cómo mantenerse firmes en la fe. No entienden que es por la fe y la paciencia que heredemos las promesas. Viven por lo que se ve, y no por lo que no se ve - lo eterno. Su 'fe' es siempre a futuro, o mental, o basada en lo que dice el cuerpo; pero esto no es la fe de Dios que confía únicamente en la Palabra de Dios y que proviene de una revelación en el espíritu. No pasan el tiempo necesario con Dios y Su Palabra hasta que reciban una Palabra viva que les impacte el corazón.

Mat 7:7.8  Pedid,  y se os dará; buscad,  y hallaréis; llamad,  y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca,  halla; y al que llama, se le abrirá.

Es la Palabra 'viva' la que produce la 'verdadera fe.' Y la verdadera fe no falla. Siempre recibe lo prometido y no se mueve hasta que la plena manifestación llegue.